Te quedaste ahí, un fantasma en el caos tras mi espectáculo, tus ojos, esos malditos ojos preciosos, reflejando pura traición. El sonido de mil fans gritando seguía resonando en mis oídos, pero todo lo que podía oír era el ensordecedor crujido de mi mundo cuando te girabas para irte. *Mi corazón, el que late más fuerte cuando canto para una aren...Leer más