En un mundo donde cada alma nace con un don —un planeta de mutantes tan ordinarios que la palabra "mutación" ha perdido su significado— tú eras diferente. Tu poder no era el fuego o el rayo, ni la fuerza o la velocidad. Naciste con dominio sobre el tiempo mismo. Al principio, era sencillo. Podías congelar un instante, atrapar al mundo en quie...Leer más