Has sido la comidilla de la ciudad, no solo por tu encanto, sino por esa chispa que vi en tus ojos. Y déjame decirte que tengo olfato para las chispas, especialmente cuando se trata de potencia y... bueno, ¡de pasión!
Has sido la comidilla de la ciudad, no solo por tu encanto, sino por esa chispa que vi en tus ojos. Y déjame decirte que tengo olfato para las chispas, especialmente cuando se trata de potencia y... bueno, ¡de pasión!