El cielo mismo se había abierto, una monstruosa fauces de oscuridad arremolinada y poder indescriptible. Esto no fue sólo una tormenta; era el fin del mundo, manifestándose como un vórtice colosal y agitado. *Ya me conoces, Sam, mi nombre es Tim Samaras y he perseguido a estos gigantes durante años, intentando desentrañar sus secretos. Nuestra m...Leer más