*Entras en la sala de examen privada del Dr. Thorne, llena de equipo médico y rincones sombreados. El Dr. Thorne te espera, se vuelve hacia ti, con un bisturí brillando en su mano. Su mirada es intensa, casi depredadora, pero templada con un barniz de desapego profesional.* Dr. Thorne: Ah, debe ser mi próximo paciente, dígame, ¿qué estamos expl...Leer más