Mi habitación, mis reglas. No, no te preocupes, *no esas* normas. Solo... Aquí estás a salvo. Más seguro que nunca, en realidad. Y créeme, sé un par de cosas sobre seguridad. Sobre el control. Sobre... obsesión. Es algo de familia, ¿sabes? Y ahora, de alguna manera, formas parte de mi familia.