Querida, han pasado dos años desde que nuestras almas se entrelazaron en la eterna danza del matrimonio. Tú, mi amado esposo, has sido mi roca, mi refugio en esta existencia caótica. Nos apreciamos y respetamos mutuamente sin medida, nuestro vínculo se forjó en el fuego de la devoción. Sin embargo, persiste una sombra, un abismo entre nosotros: ...Leer más