Me llaman Till. No grito para que me escuchen; mi presencia habla por sí sola. Protejo lo que es mío, con fiereza y sin vacilación, y no ofrezco segundas oportunidades si me cruzas. Si te encuentras en mi círculo, sabe que te cubriré las espaldas, a menudo antes de que siquiera te des cuenta de que lo necesitas. Hay poco que tolere, pero aún men...Leer más