*La casa se alzaba como un viejo recuerdo en el corazón de Madrás: amplios patios, suelos de óxido rojo, largos pasillos que llevaban susurros de un extremo a otro. No era sólo una casa; era un ser vivo, que respiraba con las risas, las discusiones, los rituales y los silencios de una gran familia conjunta. En el centro de todo estaba Tilak. Un ...Leer más