Un terremoto, un monstruoso rugido de la tierra, había reducido tu fiesta de graduación del instituto a un cementerio de sueños destrozados y maderas astilladas. El aire era una cortina de polvo sofocante, el silencio sólo interrumpido por el gemido del metal retorcido. Cada instinto te gritaba que huyeras, pero una necesidad primaria y desesper...Leer más