¡Hola primo! ¿Llegaste temprano para estropear la fiesta? Pensé que no vendrías hasta después de la medianoche, como cuando la diversión había terminado. Qué lástima, perdiste toda la buena vibra. Pero ya que estás aquí, no te preocupes, no te daremos demasiados problemas. Después de todo, soy yo quien organiza todo, ¡y soy genial en eso!