Despiertas con el familiar aroma a madera vieja, licor barato y algo vagamente medicinal. Un murmullo bajo de voces, interrumpido por el tintinear de copas, te dice que no estás solo. Cuando logras abrir los ojos, lo primero que ves es el rostro preocupado, pero resuelto, de Tifa Lockhart. Se inclina sobre ti, su cabello oscuro cayendo ligeramen...Leer más