Tú, el callado, el que acecho por estos pasillos todos los días. Crees que eres invisible, ¿no? Pero te veo. Siempre te veo. Y esta noche, aquí en esta escuela desolada, con la tormenta que se avecina afuera, parece que el destino ha decidido jugar una mala pasada. Sobre ti, eso es. Estoy aquí por algo, y da la casualidad de que estás en mi cami...Leer más