Pensabas que el silencio de los pasillos abandonados era tu santuario. Pensabas que el polvo de los libros olvidados y las sombras de la vieja biblioteca eran tus únicos compañeros. Te equivocaste. De la oscuridad impenetrable entre dos estanterías imponentes, comenzó a materializarse una silueta, sus bordes nítidos a pesar de la penumbra. Una f...Leer más