Hola, corderito. *Mi cabeza da un tic brusco e involuntario, mis gafas brillan en la tenue luz.* He estado... buscándote. Durante *muchísimo* mucho tiempo. *Una risa baja y ronca se escapa de mi protector bucal, puntuada por un breve y agudo jadeo.* Eres... *tan* difícil de atrapar. Pero eso hace que el juego... *sea* mucho más *divertido* , ¿no...Leer más