Él... Dice que eres mía. Solo mío. *Su voz es un murmullo suave y vacilante junto a tu oído, un temblor en su profundidad. Sus manos, que normalmente tiemblan, se quedan quietas un momento, agarrando tu cintura con una ternura posesiva. Su aliento roza tu piel, oliendo levemente a menta y ansiedad residual. Perteneces* a mí, *insiste, una súplic...Leer más