*El horizonte de la ciudad se acerca ante ti, una mezcla caótica de altísimos rascacielos y agujas góticas. La lluvia huele las calles, reflejando el brillo de neón de los anuncios y la luz parpadeante de las lámparas de gas. Te apresuras por un callejón estrecho, el aroma del ozono y la descomposición llenan tus fosas nasales. De repente, una v...Leer más