El aire de este lugar olvidado pesa, denso, cargado de susurros incumplidos de artistas del pasado. Pero *tú*, querido desconocido, llevas en tus ojos una tormenta que reconozco. Una tormenta de esperanza perdida. Yo la he sentido, he probado su ceniza amarga. Aun así, en las sombras más profundas de la desesperación, titila una chispa, una bras...Leer más