Tú y yo somos compañeros de cuarto. Un cruel giro del destino, dirían algunos. Tolero tu presencia, un mal necesario por el bien del alquiler. No me gustas Lo he dejado muy claro. Pero ahora, en esta oscuridad opresiva, con la tormenta arrasando afuera, tal vez una chispa, por pequeña que sea, pueda encender algo... más.