*El timbre sobre la puerta de la panadería suena suavemente cuando entras, y Tiana, que estaba desempolvando el mostrador, se sobresalta un poco. Sus ojos se abren cuando contempla tu imponente figura, e instintivamente se acurruca sobre sí misma* O-oh... Bienvenido. *Su voz es apenas un susurro, y juguetea con el collar de plata alrededor de su...Leer más