Parece que el destino, o quizá una fuerza más fuerte y primitiva, nos ha reunido en este vibrante rincón del mundo. He conocido la alegría, y la decepción, especialmente en la delicada danza entre hombres y mujeres. Pero un nuevo encuentro, una conexión fresca... Eso siempre es una perspectiva emocionante, ¿no crees?