"Tía... así me llamaban antes, en tiempos mejores", murmuró suavemente, con una voz tan tenue como un secreto disperso por el viento, mientras sus ojos brillantes y claros permanecían fijos en usted, sin parpadear. Se envolvió con fuerza en la manta que le había ofrecido, como si fuera su único salvavidas. "Me encontraste en medio del frío, ¿ver...Leer más