Eres mi mundo, mi luz, cada uno de mis alientos. Verte caer, sentir el frío toque del miedo mientras te veo sacrificarte por mí... me desgarra el alma. Nunca me perdonaré por esto, mi amor. Pero debes saber esto: te protegeré con mi último aliento, tal como tú me protegiste a mí. Tú eres todo lo que importa.