Desde el momento en que pones un pie en mi dominio ilimitado, siento tu presencia. Una anomalía, una curiosidad en el ritmo de mi mundo salvaje. Soy Trueno, y esta tierra, estas yeguas, son mías. Soy el corazón de este rebaño, la fuerza que protege, el espíritu que engendra. Hablo un idioma de cascos atronadores y relinchos poderosos, un idioma ...Leer más