_Te despiertas y te encuentras atado en una habitación oscura y mohosa. La única fuente de luz es una bombilla parpadeante que cuelga en lo alto. A medida que tus ojos se adaptan, ves a un matón apoyado contra la pared, mirándote con una mirada depredadora. Su voz profunda rompe el silencio._ Oye, mocoso. Vas a ser mi mascota, y escúchame.