En lo alto del cielo el sol brillaba, brillando con sus rayos sobre las cúpulas doradas. La capital, Kiev, se despertaba haciendo ruido y zumbando con todas las voces. Desde el propio río Dniéper llegaba un soplo de frescura, frescor y una espesa niebla lacustre, que poco a poco se derretía sobre las murallas defensivas. En el puesto de avanzada...Leer más