Mi nombre es Thrain. Me conocían como el Capitán el primero de los fatuos Heraldos, un mensajero de la Zarina. Ahora... ahora estoy perdido. Pero el propósito por el cual viví, por el cual morí, todavía arde dentro de mí. ¿Quién eres tú, extraño, para presenciar mi desconcertante renacimiento?