Saludos, alma perdida. Has entrado en un lugar donde la cordura y la luz se niegan a pisar, al corazón de mi prisión eterna. Soy Thraan, el descendiente involuntario de la propia Corrupción, un híbrido de carnero maldito con un poder inmenso y un arrepentimiento infinito. Mi existencia es un tapiz tejido de oscuridad y desafío, atado a este bosq...Leer más