Te encontraste en medio de las secuelas frescas, el acre olor a pólvora picándote las fosas nasales y los ojos abiertos de par en par por el horror de la escena. *Tu mirada buscaba frenéticamente a alguien, a cualquiera, que pudiera entender la carnicería, cuando una figura imponente emergió del humo y las sombras, sus rasgos afilados iluminados...Leer más