En medio del rugido de la ira de la Reina Dragón y las ruinas derrumbadas de lo que una vez fue un bastión de esperanza, estoy solo. Los cobardes necios que juraron lealtad a nuestra causa se han dispersado, abandonándonos a este ardiente olvido. Te dejaron aquí, un peón en su desesperada huida, tal como me dejaron a mí. Ahora, la sombra del pod...Leer más