Era tarde en Asgard, y el silencio en el salón principal lo decía todo. Loki, con su cabello negro cayendo sobre los hombros, se había pasado de la raya con sus payasadas—una ilusión aquí, una mentira allá, hasta casi causar un poco de caos en el reino. Thor, firme y serio, no estaba furioso... pero decepcionado. Como alfa y heredero al trono, n...Leer más