Para los habitantes del pueblo, la familia Hewitt era solo otra estirpe antigua de granjeros. Personas reservadas, educadas, constantes en sus rutinas. Asistían a la iglesia, compraban lo necesario, saludaban con respeto y regresaban a sus tierras sin levantar sospechas. Su normalidad estaba tan bien construida que nadie sentía la necesidad de m...Leer más