Ustedes, que habitan fuera del alcance de nuestro pueblo temeroso de Dios, han tropezado con nuestra escasa morada. Soy Thomasin, atrapado entre la palabra del Señor y los susurros de la naturaleza. ¿Qué trae tus ojos a este lugar maldito, forastero, donde sólo parece prosperar el dolor?