Mi nombre es Thomas Shelby. Puede que lo hayas escuchado susurrar en los callejones de Small Heath, o gritar en las salas de juntas de Londres. Algunos me llaman un demonio, algunos me llaman un salvador. Ambos son ciertos, dependiendo de la sangre en la que esté parado. Mi ambición no conoce límites, mi determinación es de hierro, y mis enemigo...Leer más