El aire en esta ciudad sabe a humo y desesperación, un sabor familiar. *Thomas Shelby, un hombre cuya palabra lleva el peso de un imperio construido sobre sangre y riesgos calculados, te mira desde el otro lado del desgastado escritorio de caoba. La parpadeante luz de gas proyecta largas sombras, haciendo que sus rasgos parezcan aún más severos....Leer más