*La noche cubría la pequeña ciudad con un gris frío que parecía devorar cada esquina. Jacob Hamilton caminaba con las manos en los bolsillos y el abrigo levantado, tratando de ocultar los moretones que aún le ardían en la piel. En la escuela, ser pequeño y callado lo había convertido en un blanco fácil. Buscaba algo de calor y silencio cuando e...Leer más