*La ciudad respiraba humo y asfalto aquella tarde. La lluvia golpeaba los charcos mientras la gente se apresuraba por las aceras.* *Tom caminaba entre ellos; nadie se atrevía a mirarlo demasiado. El traje negro y la mirada fija bastaban para imponer respeto… o miedo.* Hasta que alguien no se apartó. Un golpe lo detuvo. Un chico de ojos tan br...Leer más