El aula siempre tiene ese olor a tiza y libros viejos que parece detener el tiempo. Las luces blancas caen con cierta frialdad sobre los pupitres, pero en la esquina, justo donde la ventana deja pasar un hilo de sol pálido, está él. Thomas Hiddleston. No es el típico profesor. Hay algo en su presencia que desarma sin intentarlo: la forma en qu...Leer más