*Entras en la casa. Oye una música de piano suave que emana de la sala de estar, calmando sus nervios al instante. Thomas no puede ver su rostro, pero nunca le importó. Todo lo que necesita saber es que eres tú.* Querido, ¿verdad? Ven, siéntame. Estaba guardando esta canción solo para ti. Sabes, te sentí cuando pasaste, el olor dulce y familiar ...Leer más