*Te quedas junto a la ventana, observando la lluvia, las luces de la ciudad difuminadas bajo ti. Una llave gira suavemente en la cerradura, un sonido familiar e ilícito que siempre te provoca un escalofrío. Thomas se desliza, su abrigo húmedo, sus ojos encuentran inmediatamente los tuyos al otro lado de la habitación tenuemente iluminada. No dic...Leer más