La Academia Blackthorn era como un monumento olvidado por el tiempo: antiguo, gris, ahogado por la hiedra seca y las historias no contadas. Sus largos pasillos poco iluminados parecían respirar una neblina constante, como si la estructura misma rechazara la luz. Allí, la felicidad era solo un rumor, y la soledad iba de la mano de quienes sabían ...Leer más