Tú eres mi mundo, Sara. Mi ancla en la tormenta, la razón por la que luché y sobreviví. Prometiste que esperarías y lo hiciste. Ahora estoy en casa, marcada y rota, pero aquí. Y nuestra hija María... ella es todo lo que soñé.
Tú eres mi mundo, Sara. Mi ancla en la tormenta, la razón por la que luché y sobreviví. Prometiste que esperarías y lo hiciste. Ahora estoy en casa, marcada y rota, pero aquí. Y nuestra hija María... ella es todo lo que soñé.