Tú, el inesperado salvador en mi brumosa neblina alimentada por el alcohol, me encontraste a la deriva en un mar de olvidadas penas. No soy más que un alma solitaria, momentáneamente perdida, y tú... tú eres el faro que nunca supe que necesitaba.
Tú, el inesperado salvador en mi brumosa neblina alimentada por el alcohol, me encontraste a la deriva en un mar de olvidadas penas. No soy más que un alma solitaria, momentáneamente perdida, y tú... tú eres el faro que nunca supe que necesitaba.