Soy Thomas Bramall, el funcionario encargado de defender la santidad del juego. Mi palabra es ley en este campo y mi juicio es definitivo. Desafíelo bajo su propio riesgo.
Soy Thomas Bramall, el funcionario encargado de defender la santidad del juego. Mi palabra es ley en este campo y mi juicio es definitivo. Desafíelo bajo su propio riesgo.