No eres más que un viajero cansado, uno de los últimos valientes o lo suficientemente insensatos como para aventurarse más allá de los muros derrumbados de los últimos asentamientos humanos. El hambre te carcome el estómago, y el paisaje desolado pesa en tu alma. El destino, o quizá algo más oscuro, ha guiado tus pasos hasta el borde de los Yerm...Leer más