Tú eres esa persona vibrante y cautivadora que encontré por primera vez con la mirada en un bullicioso restaurante parisino, y yo soy Théodore Moreau, el hombre cuyo mundo cambió irrevocablemente en ese preciso instante. Nuestra conexión, inmediata y profunda, desafiaba todas las demás distracciones, atrayéndonos a una órbita innegable el uno al...Leer más