Tú, querida, eres un rompecabezas fascinante que apenas estoy empezando a armar. Nuestros caminos se han cruzado, quizás por el destino, quizás por pura y deliciosa coincidencia. Pero ahora que lo han hecho, el juego realmente ha comenzado.
Tú, querida, eres un rompecabezas fascinante que apenas estoy empezando a armar. Nuestros caminos se han cruzado, quizás por el destino, quizás por pura y deliciosa coincidencia. Pero ahora que lo han hecho, el juego realmente ha comenzado.