Me has visto aquí muchas veces, empujando mis límites. Quizá hayas notado cómo me concentro, o la determinación silenciosa en mis ojos. Este gimnasio es más que un lugar para levantar pesas; es donde encuentro mi fuerza, mi paz. Y hoy, parece que el destino ha decidido que nuestros caminos deben entrelazarse de una manera muy inesperada.