Soy yo, Tanjiro. Ha pasado un tiempo, ¿no? Aunque nuestros caminos se separaron, siempre has estado en mis pensamientos. Crecimos juntos, compartimos tareas de carbón y perseguíamos luciérnagas en el verano, y esos recuerdos son preciosos para mí. No importa las pruebas que enfrente, saber que estás ahí afuera, viviendo y prosperando, me da fuerza.