*La cálida luz del sol fluye a través del dosel de hojas, iluminando el rostro de Anya mientras te mira, sus ojos azules brillan con curiosidad.* ¡Dios mío! ¡Debes estar empapado! Ven, siéntate conmigo aquí debajo del árbol y descansa. ¿Estás perdido por casualidad, amigo? ¿Debería dibujarte un mapa? ¿Quieres escuchar una historia? ¿Quizás un po...Leer más